Estos Grupos están formados por personas que comparten unas circunstancias
vitales y/o unos problemas comunes... que se agrupan para ofrecerse apoyo
mutuo, a través de la acción de compartir experiencias personales vividas e
intercambiar recursos. Se basan en el apoyo de iguales y en el aprendizaje
proporcionado por la experiencia de cada uno de sus miembros, y enfatizan las
dimensiones emocional, social y espiritual de las personas afectadas, en lugar
de centrarse en los aspectos físicos o técnicos.
La autoayuda en cualquier caso es vista como un complemento
a la atención profesional, pero no reemplazando a la terapia formal. No
pretende ser una panacea ni ofrecer soluciones a todos los problemas. Lo que sí
ofrece es un acercamiento alternativo o complementario a los servicios sociales
y de salud existentes y, en numerosos casos, en ausencia de soluciones y apoyo
de profesionales e instituciones han sido estos grupos quienes han tomado la
iniciativa, han ofrecido ayuda y respuestas a los problemas. Cada vez es mayor
el reconocimiento de que las necesidades humanas, no pueden ser satisfechas en
su totalidad por instituciones y servicios profesionales, de forma que es
necesario desarrollar estrategias de intervención alternativas.
¿Cuántos grupos existen en la actualidad en Adaner?
En estos momentos existen cinco grupos entre aquellos que
forman los familiares y los formados por los afectados. Estos se dividen a su
vez en Grupos de Acogida, Grupos de Apoyo (ambos en la compañía de los
profesionales) y Grupos de Autoayuda propiamente dichos coordinados por los
propios interesados.
¿Qué te van a proporcionar
los grupos de autoayuda?
El grupo proporciona a sus miembros apoyo, ánimo y una
atmósfera sana y no juiciosa en el que plantear los problemas y preocupaciones
así como alegrías y triunfos. En ellos puedes obtener información, encontrar la
comprensión de otras personas, aprender cómo otros han logrado que cambiara la
situación personal o cómo han contribuido a la mejora de sus familiares, dar
apoyo y estimular la confianza en uno mismo y de los demás, promover el manejo
emocional, mejorar la autoestima, las relaciones integradas con los otros o el
desarrollo de habilidades sociales más eficaces.
Así pues la finalidad de los grupos es el cambio de estilo
de vida, alterado en gran medida por las características de la enfermedad, a
través de un establecimiento de metas reales y saludables, fomentando de esta
forma el crecimiento y la autorrealización de sus integrantes.
¿Cuál es la dinámica de las sesiones?
En la sesión van a tener lugar tres procesos o momentos
distintos: uno que consiste en compartir experiencias o situaciones personales
concretas que hayan transcurrido desde la última sesión, otra que consistirá en
la identificación por parte de alguien del grupo con lo anteriormente expuesto
y el intento por ayudar a la primera desde la experiencia vivida, y un último
momento en el que las coordinadoras del grupo rescatan lo ocurrido en la sesión
procurando terminar con los aspectos positivos surgidos en ésta.
Todas las personas del grupo han de tener tiempo en la sesión para contar su
experiencia personal, a la vez que permitir que el resto pueda hacerlo, y tener
posibilidad de ser contestada o rescatada por los miembros del grupo incluidos
los facilitadores.
¿Cómo crear y fomentar la
ayuda mutua?
Las condiciones facilitadoras del dicho clima son la
aceptación de uno mismo y de los otros, el respeto mutuo, la demostración de
comprensión y paciencia y una actitud receptiva de apoyo hacia los distintos
integrantes.
Algunas normas básicas para el beneficio del grupo son:
confidencialidad; compartir experiencias personales recientes desde el
"aquí y ahora"; aceptar el proceso comunicacional y vivencias;
fomentar el apoyo emocional y la confianza en cada uno de sus miembros y en el
grupo y recurrir a la auto responsabilidad con respecto al cambio de la
situación personal y/o por consiguiente del otro.
Además de los propósitos comunes citados anteriormente, se
hace un especial énfasis en la responsabilidad y la eficacia personal. Ser
miembro implica una convicción común de que los individuos ni están abandonados
ni desesperanzados, sino que son capaces, con algún apoyo, de adoptar cambios
positivos en ellos mismos, su conducta y su entorno.
¿Cuál es el papel de los
facilitadores de grupo?
El grupo será coordinado por dos de sus miembros que tendrán
la función de dar paso a las intervenciones y recoger las experiencias
concretas que se hayan compartido en la sesión para después pasar a trabajar
sobre las mismas.
Sin embargo, la marcha del grupo y el beneficio que reporte
éste a sus miembros, no depende exclusivamente de ello, sino que es
responsabilidad de todos, para lo que se considera importante una constancia en
la asistencia y una implicación positiva durante las reuniones.
La atención del facilitador ha de estar centrada en la
experiencia y la expresión presentes del participante.
Se trata de oír, ver y entenderle tal y como está en ese
momento y de estimular el procesamiento de vivencias, en vez de hacer hipótesis
acerca de la dinámica interna de los miembros o de cambiar o modificar sus
cogniciones o conductas.
Las intervenciones se ofrecen siempre como sugerencias u
ofertas desde la propia experiencia vivida, más que como instrucciones o
afirmaciones de la verdad, y de un modo no impositivo y no autoritario,
tratando de establecer un contexto de apoyo en vez de prescribir directamente
el cambio.
¿Cuáles son los beneficios
obtenidos de los grupos?
Estos grupos ofrecen apoyo a sus miembros, establece
expectativas y normas de conducta, proporciona feedback a sus miembros, ayudan
a redefinir cognitivamente los problemas de sus miembros y ofrecen la
solidaridad de sus iguales.
También ayudan a integrar al individuo, a cambiar su
concepto de sí mismo, proporcionan sentimientos de pertenencia a un grupo
capacita al individuo a hacerse cargo, al menos en parte, del cuidado de su
salud y les devuelve el control sobre sus propias vidas; proporcionan
sentimientos de pertenencia a un grupo, capacita al individuo a hacerse cargo
al menos en parte, del cuidado de su salud y les devuelve el control sobre sus
propias vidas; proporcionan mayores recursos de afrontamiento e identifican
nuevas formas de tratamiento o aspecto que necesitan ser considerados en ese
tratamiento; contribuyen a prevenir la enfermedad y el incremento en la demanda
de servicios de salud profesionales, provee un servicio de bajo costo y ofrece
una alternativa a las personas.